domingo, 29 de octubre de 2017

¿Qué me decís del mundo?



¿Qué se estudiaba del mundo en 1800?, ¿Qué se aprendía de la geografía de los países a finales del siglo XVIII?  Uno de los manuales de estudio de aquella época nos puede dar una cercana idea de los aspectos que se destacaban para el conocimiento y el estudio en aquellos tiempos. 

Mapa de Asia, 1800. David Rumpsey Collection.
Bajo la formulación de preguntas del tipo: "¿Qué noticia me dais de Francia?", "Dadme alguna noticia del reino de Prusia", "¿Qué me decís del reino de Polonia?" o "¿Qué es el país de Arabia?"; se intentaba instruir en conocimientos de geografía universal a niños y jóvenes de nuestro país.

 La división general de la superficie de la Tierra” se establecía de la siguiente manera: 

Mapa de América Meridional,1800. David Rumpsey Collection.
Europa
España, Portugal, Italia, Turquía europea, Francia, países Baxos, Suiza, Alemania, Prusia, Polonia, Islas Británicas, Dinamarca, Suecia y Noruega, Rusia.
Asia
Gran Tartaria, China, Turquía asiática, Arabia, Persia, Indias Orientales, Islas de Asia.
África
Costas septentrionales de África, Tierras internas, Costas Occidentales, Costas Orientales, Islas de África.
América
Nueva España, Nuevo México, Californias y Florida, Estados Unidos, Luisiana y Nueva Escocia, Canadá, Nueva Bretaña y Tierras del N. O., Tierra firme, Guayana, Perú, País de las Amazonas, Brasil, Chile y Paraguay, Tierra de Magallanes, Islas de la América.
Islas del Grande Océano, Tierras Árticas.

Para el conocimiento de cada país, se hacía una introducción a sus límites geográficos y muchas veces venían relatadas calificaciones sobre la fisonomía y cualidades de sus habitantes, así como comportamientos culturales.

Se describían “curiosidades”, como que los portuguesesson muy emprendedores, muy adictos a la religión católica y celosos de sus mujeres, los turcos valerosos y amantes del lujo, los belgas sobrios, los polacos afables y buenos comedores, y los ingleses valerosos y de buen entendimiento para las ciencias que cultivan con singulares progresos”.

También se estudiaba la economía, como que en la agricultura de Portugal predominaba el aceite y trigo, en Chipre los vinos y algodón, en Egipto los cereales y plantas medicinales, además de que Arabia producía el mejor café y buenos perfumes.

Por otro lado, había ciudades que se destacaban especialmente, como algunas capitales europeas que sobresalían por sus suntuosos edificios o comercio, Petersburgo por su bello puerto, México por su opulencia y Lisboa que estaba considerada una ciudad muy populosa. 

De los detalles que se daban de ciudades y países muy conocidos en Europa o Asia, se pasaba a relatar las escasas noticias que se tenían de territorios que eran prácticamente desconocidos como los que se encontraban en el continente africanoporque todos los viajeros se han internado tan poco de las costas que apenas se han adquirido noticias”. Se decía que el interior de África estaba constituido por terrenos secos y abrasados con multitud de fieras y escasos habitantes y donde había abundantes dátiles. De las costas occidentales y orientales de África destacaba el comercio de esclavos (vendidos en América a los propietarios de tierras), de oro y de marfil; y del Sur africano se estudiaba que estaba ocupado por pastores casi salvajes, llamados hotentotes, que se dedicaban principalmente al ganado, caza y pesca.

En lo que respecta al continente americano, se hacía mención a que era un territorio con pocos cultivos para el potencial que tenía, que el Sur y Centro del contiente predominaba por su comercio en azúcar, cacao, café, tabaco, añil y palo de tinte, mientras en el norte del territorio americano se encontraba Estados Unidos que se distinguía por su pujante comercio.

Canadá era considerado “un inmenso terreno que se extiende hasta tierras incógnitas, cubierto de bosques y cortado de lagos y ríos sin números que produce principalmente pieles y maderas de construcción, pastos, granos, legumbres, y su interior es poco conocido”. 

En el libro de Juan Cayetano Losada, "Breves tratados de esfera y geografía universal", al que nos hemos referido en esta entrada del blog, se presentaba el mundo como una gran masa de tierra con extensos territorios, algunos de ellos muy poblados, que habían llegado a la especialización de la agricultura a la vez que eran "industriosos" en las artes y ciencias, y otros que por el contrario eran "territorios salvajes" y desconocidos, casi despoblados y dónde sus escasos habitantes vivían de la caza y pesca de la zona. Una presentación muy sencilla de un mundo que doscientos años después ha cambiado tanto en su distribución como en sus límites geográficos.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Viaje de un hispanista por el sur de España

Durante el siglo XVIII y XIX, nuestro país recibió la visita de un destacado número de viajeros y estudiosos intrépidos y curiosos, que deseaban conocer España y transmitir sus vivencias y estudios a los habitantes de sus paises de origen. Vivencias, que muchas veces se describian notablemente influenciadas por prejuicios, aunque también muchas veces se mostraban como relatos totalmente abiertos a la aventura y el aprendizaje.
Granada hacia 1800, BNE


En muchos de los escritos de estos hispanistas se hace referencia a las difíciles, y a veces casi imposibles condiciones para viajar a través de la península. Las pésimas comunicaciones para acceder a las ciudades, los caminos agrestes, profundos, sucios, polvorientos, embarrados, ondulados o cuesta arriba, los carros que vuelcan y por lo que hay que hacer camino a pie o en burro…., los asaltantes y bandoleros con los que se encontraban, y las fondas o ventas en pésimas condiciones. Dificultades que por otro lado, llegaban a ser superadas por la irresistible curiosidad intelectual.

Muestro a continuación  unas pocas “pinceladas” de lo que ofrecía el  relato de un viaje realizado en  1800 por el sur de nuestra península, y que puede ser ejemplo de cómo apreciaba un extranjero algunos lugares de nuestro país. 
Cádiz hacia 1800, BNE

Un paseo por territorios en el que el paisaje que predominaba era el de valles rodeados de montañas, con ciudades unidas por caminos desolados, sin poblaciones cercanas, a veces salpicados de cortijos, y donde se alternaban parajes de poca  vegetación y escasos árboles, generalmente cipreses y pinos. Otras veces el paisaje aparecía  con huertos donde abundan los áloes, limoneros y naranjos, y numerosos campos de olivos, almendros y encinas. 

Los caminos de La Mancha y Andalucía llegaban a ser peligrosos por el asalto de los bandoleros a los viajeros, carreteros o arrieros. Es por ello que en algunos lugares para una mayor seguridad, se utilizan carruajes escoltados con servicios de soldados o ciudadanos armados con fusiles, pistolas o sables que daban protección durante el viaje.

Las escasas fondas y ventas que se encontraban  (se hacían llamar fonda  El Sol, Baviera, la Borracha, Buena Vista, casa Blaye, o de la calle San Gerónimo)  servían de descanso para la siguiente jornada, aunque muchas veces no cubrían las necesidades del viajero, ya que algunas eran sucias y caras, o con cuartos con goteras o pulgas en las camas o incluso con pocos colchones en la habitación; auque por otro lado es cierto que muchas de las fondas eran atendidas por posaderos que solían ser amables y serviciales, y que daban una buena comida.

Respecto a las grandes ciudades, se describían  lugares pobres con calles estrechas y mal pavimentadas, aunque también eran muchas  veces ciudades risueñas, bellas, limpias y de casas alegres y sencillas. Ciudades como Cádiz con sus blancas casas y numerosos torreones, Málaga con la frondosa Alameda, Córdoba  con sus numerosos naranjos, Sevilla con sus bellos patios o Granada  con su  impresionante vista de Sierra Nevada y de la Alhambra. Descripciones por otro lado que nos siguen siendo muy familiares más de doscientos años después de que fueran escritas en el relato referido.

Las viviendas de Cádiz y sus poblaciones de los alrededores solían ser de  tejados planos, casi todas con azoteas y pequeñas torres,  muchas de las casas tenían  sus propias cisternas. En los tejados se recogía el agua de lluvia que iba a parar a un depósito que se encontraba debajo del patio y que estaba normalmente  cubierto con azulejos. Las paredes de las casas solían ser blancas, a veces sin un solo cuadro, con un mobiliario que consistía en pesadas sillas con dorados, mesas  a juego en sus adornos, y  a menudo con bonitos mármoles y jades. En otras ocasiones  simplemente sillas de paja si la económia de los habitantes de la casa no era tan boyante.

Si la persona era medianamente rica era corriente que distribuyera su casa de forma que en la planta de abajo estubiera su residencia de verano y  en la parte de arriba su vivienda de invierno. Además era común que se construyera un pequeño patio con fuente o  un jardincito con naranjos.

En cuanto a costumbres sociales y culturales, se nos describía  como en Sevilla era común que el Guadalquivir se desbordase en sus riberas e inundase el barrio de Triana o que en primavera todas las familias acaudaladas abandonaban la ciudad por un tiempo y buscaban  tierras más agradables en el Puerto de Santa María, o también que en la zona de Málaga la batata y los higos chumbos eran alimentos muy consumidos, además de la  popular  caña dulce como golosina en los paseos por su Alameda. En las recepciones, cuando asistían invitados a las casas, era una costumbre muy española ofrecer dulces, chocolate y agua a las visitas.

Otro aspecto que destacaban en la cultura española es que las iglesias seguían  encargando a artesanos y artistas la realización de cuadros y obras para decorar las iglesias o que en las grandes ciudades en las casas de comedias, era común que las actuaciones teatrales fuesen acompañadas por  sainetes en los entreactos con tonadillas interpretadas con castañuelas y guitarra, con zapateados y bailaoras.

Durante los siglos  XVIII  y XIX, muchos hispanistas y viajeros extranjeros ofrecieron a través de sus anotaciones y escritos, detallada información y descripciones de la geografía de nuestro país, de su sociedad y sus costumbres, tradiciones, folklore, instituciones e incluso de personajes destacados de la época. Con sus relatos ofrecieron su visión de España a millones de personas de otros países.  Estos escritos y estudios (a pesar de que muchas veces mostraban una imagen cargada de prejuicios y  otras de visión idílica) nos permiten hacernos una idea de lo que encontraban y destacaban los viajeros visitando nuestro país en  una determinada época.



domingo, 20 de agosto de 2017

De quinología

Publicación sobre la quina, 1800. Biblioteca Nacional.
Existe desde hace siglos una historia que se cuenta como cierta, y que explica cómo la quina, utilizada por las culturas precolombinas, se dio a conocer en el Corregimiento de Loja (hoy Ecuador), y como su popularidad llegó a salvar millones de vidas.

"En el año 1636 padecía el corregidor de Loxa unas fiebres intermitentes, y que un indio le dio a conocer la virtud de estas cortezas, con cuya infusión en agua o cocimiento se vió libre en poco tiempo de sus calenturas; y continuando el medicamento recobró enteramente sus fuerzas. También me aseguraron que en 1638 padeció tercianas la Condesa de Chinchón vireyna del Perú, y que habiénole enviado dicho corregidor algunas cortezas …Curaron todos los enfermos, y la esposa del virey, sanó igualmente. Esta señora distribuía después la cascarilla en polvos, que se llamaron polvos de la condesa, y después polvos de los jesuitas, a quienes la misma los había dejado al retirarse a España en 1640, con el fin de que extendiesen su uso. …….Como los Condes de Chinchón fueron los que principalmente propagaron la noticia de su eficacia y uso, quiso Linneo inmortalizar su nombre, llamando al árbol de la cascarilla, cinchona".

En poco tiempo, casas de comercio y particulares de las provincias americanas de Cuenca y Loja empezaron a comerciar grandes partidas de quina hacia España y Europa.

La extracción de la quina consistía en arrancar y cortar árboles (cascarillos o quinos) de los que se desprendía la corteza del tronco y las ramas. Posteriormente, se secaban bien esparcidas sobre mantas al aire y sol, para después reducirse la corteza a polvo; el cual se administraba en diferentes formas: infusiones (a veces con miel), cocimienos, caldos, apósitos y lavativas, …en píldoras o desleida en vino o agua  y aplicada en parches sobre las heridas recientes.

La quina era considerada "febrífuga, antipútrida, estomacal, digestiva, tónica, roborante o confortante, supurativa, absorvente y antispasmódica, corta las calenturas intermitentes, simples o complicadas, …..contra el dolor de muelas, para las digestiones, nervios, abatimientos, jaquecas, ……liberaba el vientre y estimulaba el buen apetito".

En 1800, la arroba de quina que iba con destino a España ya alcanzaba un valor de 40 pesos, siendo un medicamento que tenía pleno reconocimiento médico y social; y es por ello que se publicaron y difundieron entonces artículos y tratados sobre dicho árbol (quinología), propiedades, calidades, preparaciones y precauciones para conservarla y modo de administrarla. Pero esta misma eficacia en el tratamiento de enfermedades provocó la sobreexplotación del mismo y su casi total desaparición en el contienente americano.

Con su espíritu comercial, los holandeses establecieron plantaciones de quina en los territorios de sus colonias asiáticas (sobre todo en Indonesia) y dominaron el comercio de la misma durantes muchos años. Pero en la Segunda Guerra Mundial, al inicio de la contienda, debido a la dificultad de suministro contra el paludismo para las tropas aliadas que se encontraban en el  Pacífico (dominado inicialmente por Japón), se optó por parte de Estados Unidos por producir otros medicamentos sintéticos para los soldados que se encontraban en aquellos territorios.

Las propiedades farmacológicas de la quina son debidas a que contiene alcaloides (como la quinina), que actúan como antipalúdicos, y que han hecho que durante siglos sea el tratamiento más efectivo contra la malaria, de forma que médicos y viajeros la consideraron como el más eficaz remedio a muchas dolencias y sobre todo a las fiebres.

De la importancia de la quina, da idea que figure su árbol en el escudo nacional de Perú

Hoy en día, sigue utilizándose la quinina en la industria farmacéutica, aunque la procedencia de la misma es mayoritariamente de Indonesia.

En una coctelería o incluso en un bar se pueden encontrar algunas populares bebidas o cócteles (incluso salsas) que contienen la quina en su elaboración, como el Amargo de Angostura o el gin-tonic y que se originaron como medicamentos contra mareos o fiebres. La quina, era un medicamento indispensable en el siglo XIX para los soldados ingleses que se encontraban en territorios de la India, pero debido al sabor amargo de dicho medicamento lo intentaron rebajar con agua de soda (agua carbonatada) e incluso se atrevieron a añadir ginebra para agradar aún más el paladar.  Con el paso del tiempo su popularidad fue en aumento y dicho “brebaje” (aunque con una menor cantidad de quina), llegó a ser el famoso gin-tonic, que se toma sobre todo cuando se está de fiesta.









domingo, 16 de julio de 2017

Unas cartelas de 1800

En un mes en el que se suelen hacer largos viajes, os presento un aspecto curioso y tal vez desconocido por muchos en los mapas antiguos como son las cartelas. Estos son ejemplos de cartelas de mapas publicados en 1800 y que se pueden conocer en la David Rumsey Map Collection. http://www.davidrumsey.com/


La cartela o cartouche en un mapa, es una especie de comentario ornamentado (muchas veces bajo un diseño oval o redondo) en la que se escribe las características de un mapa: título, fecha de publicación, leyendas (explicación de símbolos y colores que representa) o incluso dedicatorias; y que durante varios siglos fueron un elemento destacado en la mayoría de los mapas.


Fue durante el siglo XVII cuando los diseños de algunos autores mostraron su culmen en artísticas cartelas que querían mostrar bellas ilustraciones con fauna, vegetación, personajes, hechos históricos e incluso simbólicos de los lugares que representa el mapa.


Con esta entrada, espero que cada vez que contempleis un mapa antiguo, prestéis atención a este elemento que muchas veces muestra unos detalles de apreciable elaboración y belleza.




domingo, 18 de junio de 2017

Napoleón cruzando los Alpes

En mayo de 1800  Napoleón Bonaparte junto a un numeroso  ejército cruza el Gran San Bernardo (puerto de montaña situado entre Italia y Suiza) en los Alpes, buscando el refuerzo de las tropas francesas y dominar el territorio que anteriormente habían ocupado los austriacos en Italia. Es el comienzo de una etapa en la historia napoleónica que concluye el 14 de junio de 1800 con la victoria francesa y la renuncia de la mayor parte del territorio italiano por las tropas austriacas.

En junio de 1800, aparecía en nuestro país un relato firmemente idealizado de dicho acontecimiento y que quería mostrar el atrevido y arriesgado esfuerzo de las tropas francesas durante el paso de San Bernardo:


"El obstáculo que parecía insuperable era el que ofrecían aquellos montes al paso de la artillería. ¿cómo conducirla por un camino de muchas leguas de largo, y de 18 pulgadas de ancho, tajado en peña viva, entre montañas de nieve que amenazan caer, y entre precipicios, en donde el menor desliz es capaz de despeñar por derrumbaderos horrorosos?......... Los Alpes vieron a los franceses despeñarse por sus precipicios, al Primer Cónsul rodar por la nieve, saltar las quebradas, resbalarse por los hielos; vieron a la artillería llevada por mano de los hombres; vieron a los mismos que la pasaron no querer recibir las gratificaciones que por ello se les habían ofrecido, diciendo que guerreaban por la gloria, y no por el dinero". Junio 1800. Mercurio de España.


Napoleón cruzando los Alpes. JLDavid
Poco después Jacques-Louis David pinta "Napoleón cruzando los Alpes", cuadro que conmemora el inicio de este histórico acontecimiento, que llevó al  triunfo francés sobre el austriaco en Italia. Este cuadro se debió al encargo que realizó el rey español Carlos IV  para demostrar el entendimiento amistoso y las buenas relaciones entre el Reino de España y la República Francesa.

El famoso oleo sobre lienzo del que hablamos,  tuvo varias versiones realizadas todas ellas por David (muy parecidas entre sí) y donde se percibe que el autor quiso mostrar  la autoridad, liderazgo, firmeza y severidad de este importante personaje político y militar de la época, a través de la posición y las curvas en la figura representada, la utilización de los colores oscuros y las tonalidades fuertes.



Bonaparte cruzando los Alpes. P Delarroche
Con un estilo más "realista", el famoso pintor Paul Delarroche pintó medio siglo más tarde otra versión (propia de la época que se pinta) del famoso acontecimiento, y que comparada con la obra del mismo título de David destacamos desde un primer momento evidentes diferencias: la vestimenta, los colores, la expresión de Napoleón, los personajes que lo acompañan y el animal que monta durante su travesía por el paso de San Bernardo.

Las distintas versiones del cuadro de JL David  que representan a Napoleón Bonaparte cruzando los Alpes se encuentran actualmente en importantes museos de ciudades como Berlín o Viena, y han sido fuente de inspiración para obras de artistas posteriores, así también como sugerente temática para producir artículos de merchandising o versiones contemporáneas de variaciones de lo más diversas.

domingo, 14 de mayo de 2017

La "Lógica" de Kant

En 1800 se publica Logik (Lógica), una conocida obra filosófica sobre el pensamiento de uno de los más importantes filósofos occidentales: Immanuel Kant.

Immanuel Kant
Logik venía a ser un compendio de las lecciones de Kant sobre lógica y estaba publicado por uno de sus destacados discípulos: Gottlob Benjamin Jäsche. Desde entonces esta obra es también conocida como Lógica Jäsche.

Cuando se publica  Lógica, tenía Immanuel Kant 76 años y desde hacía bastante tiempo, estaba considerado en su Prusia natal como un notable pensador, además de haber ejercido durante muchos años como profesor con una importante reputación.

Immanuel Kant, nació en Köningsber (Prusia) y era hijo de un artesano alemán; su infancia se desarrolló en un ambiente de estudio de letras y de una estricta formación religiosa. Más tarde en su madurez se dirigió a los estudios de ciencias y filosofía.

Entre sus extensos escritos destaca su obra más influyente: Crítica de la razón pura (Kritik der reinen Vernunft), considerada por muchos como el origen de la filosofía actual y una obra de importancia vital para entender la misma.

Portada de Logik, 1800
Destacan sus escritos sobre filosofía y ciencias, (escribió además sobre historia, religión y política) y aunque alguna de sus obras no tuvieron la aceptación inicial que esperaba, fue el filósofo de más renombre de su época.

Otras importantes obras de Immanuel Kant son: Crítica de la razón práctica, Crítica del Juicio, La metafísica de las costumbres y Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

Desde la publicación de Lógica, a lo largo de los años a Jäsche se le recuerda principalmente por su relación con los estudios de Kant (pues publicó varios textos kantianos basados en sus conferencias) y por ser el editor de las conferencias de lógica de Kant.

En 1800, Kant ya era uno de los filósofos más estudiados e influyentes de Europa, estando considerado como el más destacado del idealismo alemán. Durante años el sistema kantiano ha tenido una gran influencia en los estudios filosóficos, así como en las obras de pensadores como Marx y Hegel.

Hoy en día la filosofía de Kant, sigue teniendo una preeminente posición en los manuales de filosofía y en los estudios académicos.






domingo, 9 de abril de 2017

Maella y Esteve: destacados contemporáneos de Goya


La Inmaculada Concepción, Maella. MNP


Mariano Salvador Maella y Agustín Esteve, fueron dos importantes y reconocidos pintores españoles de origen valenciano, coetáneos de Goya y que en 1800  se encontraban disfrutando de su reconocimiento profesional más sobresaliente: Maella había obtenido un año antes el prestigioso título de pintor del rey compartido con Francisco de Goya, y Esteve es nombrado ese mismo año (junio 1800), pintor de cámara y académico de mérito de la Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Fue Maella un pintor prolífico, y prueba de ello son algunas de las bellas obras que se conservan en el Museo del Prado: La Asunción de la Virgen, Marina, El embarque, Pescadores, La Última Cena, La diosa Cibeles ofreciendo a la Tierra sus productos, La Primavera, El Verano, El Otoño, El Invierno, etc.


Protegido del renombrado pintor Anton Raphael Mengs, Maella obtuvo desde entonces importantes encargos. Posteriormente se le encargó la supervisión de pintores jóvenes en la Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, pasando además su labor profesional por ser docente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y miembro de mérito desde 1765,  llegando a convertirse posteriormente en director general.

La Última Cena, Maella. Museo Nacional del Prado
Las obras religiosas de Salvador Maella fueron muy solicitadas en su tiempo y especialmente destacaban las dedicadas al tema de la Inmaculada.

Del currículum profesional de Agustín Esteve se señala que pertenecía a una familia con larga tradición artística, y que tuvo en su formación, además de la destacada influencia artística de su padre (famoso pintor de retablos), de otros pintores como Franciaso Bayeu, Mariano Salvador Maella y Anton Raphael Mengs.

Retrato de Joaquina Tellez-Girón, Esteve. MNP

MarianoSan Juan y Pinedo, Esteve. MNP

La formación técnica de Esteve estuvo marcada en su juventud por dos importantes academias de Bellas Artes: la de San Carlos de Valencia y la de San Fernando de Madrid; pero sin duda el pintor más característico con el que se relacionó y con el que tuvo estrecha relación fue Francisco de Goya.


Esteve fue un notable retratista. Durante años los aristócratas lo fueron contratando para que pintara retratos familiares, aunque también se destacó y fue conocido por componer copias por encargo de los retratos reales que realizaba Goya, hasta el punto de llegar a ser confundido con el zaragozano en sus obras. Del año 1800 es el cuadro del museo del Prado, copia de la obra de Goya “la reina María Luisa con mantilla” (que aparece en la entrada de este blog referida a la reina María Luisa de Parma), que realizó por encargo de la reina para Godoy.

Como podemos percibir, en 1800 existieron en nuestro país otros importantes y destacados pintores, además del excelente Goya, y aunque para el público en general los cuadros de Maella y Esteve no sean muy conocidos, quizás eclipsados por la obra del pintor de Fuendetodos, no cabe duda que la pintura de estos dos artistas merece ser conocida y reconocida.