domingo, 3 de julio de 2016

Conscientes de la piedra Rosetta

Piedra Rosetta, The British Museum
Nadie duda de la importancia que significó la Piedra Rosetta para el entendimiento moderno de los jeroglíficos egipcios.

Hallada en 1799 por un soldado francés durante la campaña francesa en Egipto, cerca de la localidad de Rashid (Rosetta) en el delta del Nilo, pasó a dominio inglés en 1801 al ser derrotadas en Egipto las tropas francesas por las británicas.

Esta piedra de granito con unas medidas similares a una maleta grande y de esquinas redondeadas, se considera un fragmento de una piedra más grande que habla de la grandeza de los Ptolomeos (dinastía reinante en Egipto) y hecha para conmemorar el primer aniversario de la coronación de Ptolomeo V.

La característica principal de la piedra Rosetta, era que en un mismo objeto se presentan tres inscripciones de un texto similar: dos formas escritas de egipcio antiguo (una forma común conocida como escritura demótica y la utilizada por los sacerdotes, que era la escritura jeroglífica), además de escritura en griego clásico. Esto permitió descifrar la escritura jeroglífica que llevaba años sin saber interpretarla.

Una objeto fascinante, que muestra parte de la historia del año 196 antes de Cristo, año que fue hecha. Porque aunque los Ptolomeos (reyes descendientes de generales griegos) hablaban egipcio, muchos de sus oficiales seguían hablando griego, por lo que este último se convirtió en la lengua oficial de la administración del estado de Egipto durante cientos de años.

Sin embargo la piedra Rosetta no es única, sino que existen otras 17 inscripciones similares también escritas en los tres idiomas y en las que se habla de las grandezas de los Ptolomeos.

En el año 1800 se vivía la euforia del descubrimiento por parte de los científicos y se empezaba a tomar una mayor consciencia de la importancia que podía tener la piedra encontrada unos meses antes, especialmente cuando el texto central estaba escrito en demótico que no era lo habitual para las inscripciones.

Como curiosidad podemos decir que hay una cuarta inscripción en el lado roto de la piedra, escrita en inglés y donde dice: “capturado en Egipto por el ejército británico en 1801”.

Desde 1802 se exhibe en el Museo Británico en Londres siendo uno de los objetos más populares.











domingo, 5 de junio de 2016

"Callejeros Viajeros": El País de los Hotentotes 1800

En la parte suroccidental de África, en el territorio que actualmente ocupa el oeste de Sudáfrica, se constituía en 1800 una extensión de desierto y montañas, que eran habitadas principalmente por aduares (poblaciones) de 40 a 80 personas y se gobernaban cada una por un jefe tribal.
País de los Hotentotes, David Rumsey Map Collection

Parte de este amplio territoririo estaba dominado, desde hacía tiempo, por colonos holandeses, pero muchos de sus lugares seguían siendo “salvajes”.

El país de los hotentotes lo formaba un paisaje donde “El calor del clima, los arenales abrasados, la esterilidad de terreno, la falta de agua, las montañas áridas, los animales feroces”, hacía necesario recorrer largas distancias hasta encontrar las poco numerosas tribus que lo habitaban.

Los aduares de hotentotes estaban organizados por varias chozas (en ocasiones hasta 40) en forma redonda y formadas con esteras y piel de buey u oveja; con una sola abertura estrecha y baja a modo de puerta. Le añadían además, unos cercados para guardar el ganado, que constituía símbolo de riqueza y prestigio social y del que obtenían principalmente leche.
Hotentotes, Khoikhoi. Samuel Daniell, 1805

En el centro de la choza tenían el horno para cocinar, y para dormir extendían una estera, mientras se cubrían con piel de oveja. Para conservar los escasos alimentos que guardaban, utilizaban recipientes de barro, calabazas, sacos de piel o vejigas de animales.

Los hotentotes, eran muy aficionados a la caza, que realizaban por medio de lazos y trampas o con  flechas (untadas con veneno de serpiente o de plantas de la zona) e incluso con azagayas (lanzas). No se servían de la agricultura, por lo tanto no sembraban ni cosechaban, sino que recolectaban raíces y plantas para alimentarse y completar su dieta de carne.

Voraces cuando había abundancia de provisiones (carne de caza asada y raíces crudas), se contentaban con langostas y miel silvestre cuando había escasez.

La bebida más usual para los hotentotes, era la leche de vaca y oveja, y en terrenos muy áridos, donde no se daban estos animales, recurrían a la leche de cabra. Cuando querían embriagarse elaboran un líquido compuesto de la fermentación de una raíz y agua al que le añaden miel y fumaban en pipas fabricadas de bambú o barro cocido.

De aspecto reservado, aunque hospitalario, los hotentotes solían ser muy afables. Los rasgos que más los definían físicamente, solían ser los salientes huesos de las mejillas y barbilla estrecha, nariz chata y dientes muy blancos, además de ojos rasgados y cejas poco pobladas, mientras que los cabellos eran muy rizados.

Los vestidos de los hombres los fabricaban con pieles y cintas de piel de animales, que componían en trozos o mantos para tapar y cubrir el cuerpo. En tanto que las mujeres utilizaban un delantal más amplio y coloreado, y se adornaban el cuerpo con brazaletes de marfil y latón, collares, cintas y plumas. Los zapatos, consistían en una suela de cuero atada con cintas de piel de animales.

Los dos colores más apreciados por las mujeres hotentotas para pintarse el cuerpo eran el rojo y el negro, el primero hecho con material parecido al ladrillo molido y mezclado con grasa, y el negro con hollín o carbón de leña.

La grasa de oveja era el ungüento que utilizaban pequeños y grandes para hidratar la piel de los ardores del sol y la sequedad del aire.

Cuando estaban enfermos o con dolencias se valían de cintas o ligaduras que ataban y apretaban a la parte del cuerpo que querían sanar, en tanto que otras veces tomaban plantas medicinales.

Una característica del lenguaje de esta etnia era y es su manera de hablar por medio de sonidos guturales y chasquidos con la lengua (al igual que los bosquimanos).

Desde hace algunos años el término de hotentote está cayendo en desuso, por considerarse peyorativo, prefiriéndose la definición étnica propia de khoikhoi (hombres de los hombres).

Investigaciones recientes señalan a los Khoi-San (hotentotes-Koikoi y bosquimanos-San) como los pueblos más antiguos de donde después se originó el moderno Homo sapiens. Se les considera “los descendientes de la primera diversificación ocurrida en la historia de la humanidad”.















domingo, 8 de mayo de 2016

El silabario para aprender a leer


Un anuncio de la Gazeta de México para el año 1800 informaba:

En esta ciudad de Veracruz, y en la Librería de Don Manuel López de Luna, se vende una nueva Cartilla para enseñar a leer a los niños, cuyo título es: Silavario metódico, ortológico y ortográfico, dispuesto por un aficionado al Magisterio.
Portada Silabario de Juan Antonio González de Valdés

Es la mejor producción que en su clase ha salido hasta ahora a la luz pública, pues los niños con solo conocer las letras del Alfabeto, hallándose en estado de no equivocar ninguna, en el corto tiempo de diez días, los mas lerdos, aprenden toda la parte primera del Silavario, y emprenden la lectura de cualquiera Libro sin aquel trabajo penoso del deletreo, que tanto os molesta sin adelantar ni progresar sino a fuerza de meses y años.

No se molesta el oído aquel detestable sonsonete o canción de las Amigas y Escuelas, que tanto incomoda a los Párvulos, a los Maestros y al Vecindario. A más de facilitar la prontitud en leer, se aprende a hacerlo con propiedad, y no de carretilla sin conocimiento de la acentuación y valor de cada letra. La segunda parte comprehende los sistemas para enseñar a leer, y la práctica que deben adoptar los maestros y maestras el sonido de las letras, formación de sílabas; y por último, trata de los acentos de las voces.

La experiencia ha acreditado en esta ciudad lo que va referido con un niño que escasamente conocía las letras, y a los ocho días útiles (sin estudiar mas que las mañanas) concluyó el Silavario, y se le puso a leer seguidamente en el Catón; que va concluyendo con solo mes y medio que hace se le separó de la Amiga.

Las “amigas” eran lugares donde mujeres de confianza para los padres, que por lo general tenían escasos conocimientos y dificultades económicas, ofrecían cuidado y educación a un reducido número de niños y niñas de muy temprana edad (antes de las escuelas de primeras letras que eran regentadas por maestros).

En los años de finales del siglo XVIII y principios del XIX era común en algunas ciudades españolas y sus reinos, que se abriesen “amigas” (algunas con licencias) para el cuidado y educación de niños y niñas.

En la “amiga”, el método de lectura para aprender era memorizando y deletreando en grupo, un sistema que se interpretaba poco efectivo y  que con los “silabarios”, ya hacía años, se intentaba hacer más racional.
Silabario de Juan Antonio González de Valdés

Los silabarios estaban destinados a la enseñanza inicial de la lectura, por lo que se constituían en un libro que contenía listados de sílabas sueltas y  palabras divididas en sílabas.

Para el año 1800 silabarios destacados para aprender las primeras letras en Nueva España era el “Silabario metódico, ortológico y ortográfico” de Pedro de Coca y Bermúdez y en España el “Silabario teórico práctico” de Juan Antonio González de Valdés.


En estos tiempos hemos sustituido las “amigas” por guarderías y los antiguos silabarios por ilustradas y coloridas cartillas para aprender a leer.


domingo, 24 de abril de 2016

Del girasol

Semanario de Agricultura y Artes, julio 1800
En la entrada de hoy veremos una instructiva noticia sobre el girasol, que en algunos aspectos poco tiene que ver con lo que pasa hoy en día, aunque no por ello resulta menos curiosa.

Un artículo publicado en el “Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los párrocos”, de julio de 1800, mostraba unas “observaciones útiles” en relación a una memoria sobre el cultivo de girasol, presentada unos años antes en París (capital de la modernidad).

En dicha publicación se ponía de manifiesto el escaso conocimiento sobre su utilidad y por lo tanto, la reducida práctica en el cultivo de esta planta herbácea. Pero a la vez, también demostraba el interés en publicar todos aquellos ensayos y descubrimientos que se iban sucediendo.

Me costó no poca dificultad el conseguir una corta cantidad de semilla de girasol porque en mi país (Francia) no se le cultiva, y solo se encuentra en algunos jardines tal cual pie de que se hace muy poco caso".

"La grana…quieren que se la destine para sacar partido de ella aceite. No tiene duda que lo da muy bueno y acaso el mejor después del de olivas, pero es en tan corta cantidad, que no resultaría utilidad alguna del cultivo del girasol si se ejecutase con este objeto".

"Mis experimentos y los de algunos otros cosecheros inteligentes harán abandonar toda nueva tentativa que se quiera hacer sobre este punto. Así no dudo que haya tenido muy mal éxito la empresa que formaron en 1772 unos comerciantes de Viena, de emplear las tierras eriales en el cultivo del girasol para sacar aceite".

"Las semillas del girasol…, son muy apreciables para el sustento de los animales, y aún parece que no sería un alimento despreciable para los hombres, porque son nutritivas y tienen un sabor agradable, algo parecido al de avellana".

"Si hemos de creer a algunos autores, los indios las comen, y aún en la Virginia se sirven de ellas para hacer pan y papilla para los niños; sobre lo cual me propongo hacer algunos ensayos. Son muy buenas para el ganado lanar, de cerda, y de las demás especies".

"Con solo alimentar mis gallinas con semilla de girasol he conseguido que me hayan dado huevos con abundancia maravillosa. Este descubrimiento…ha llamado de tal modo la atención de mis vecinos, que les veo ya sembrar girasoles a fin de conseguir abundancia de huevos en una estación en que siempre escasean".

"Por último, la facilidad del cultivo, la abundancia del producto y el uso variado e interesante que se puede hacer de las cosechas, hacen del girasol un nuevo manantial de riquezas para la agricultura.”

Hoy en día la superficie cultivada de girasol, sólo en España, está alrededor de 800.000 hectáreas,  consiguiéndose una abundante  producción de aceite de girasol, tan común hoy en día. También a nivel mundial es destacable el uso de las semillas de girasol para la elaboración de biodiesel, o como no, el uso de las semillas para algo más placentero como ver una buena película comiendo unas pipas tostadas y saladas.



domingo, 10 de abril de 2016

Madame Récamier: la mujer y el cuadro

"Madame Récamier" J-L David. Museo del Louvre
Juliette Récamier tenía 23 años cuando el más famoso y reputado pintor francés, Jacques-Louis David, la pintó en este cuadro de 1800.

Hija de una familia burguesa lionesa, se había casado a los quince años con un prestigioso banquero, que la llevó a ostentar la máxima elegancia entre la alta sociedad parisina, en la época del Primer Consulado francés y que le facultó para ofrecer un "salón literario" en su lujosa y frecuentada mansión, entreteniendo por ello a numerosos y prestigiosos personajes de la vida literaria y política de aquellos tiempos.

"Madame Récamier" es además de un óleo sobre lienzo, una pintura de estilo neoclásico, donde la modelo Juliette Recamier se  presenta como el ideal de belleza femenina. La pintura es de diseño horizontal y la modelo está recostada sobre un sofá "claise longe", mostrando el delicado rostro y una mirada profunda que parece querer marcar distancia con el espectador.

Representada sin joyas, con el cuerpo reclinado, descalza y llevando un vestido sin mangas de estilo helénico o "imperio", Madame Récamier está adornada con una cinta que le ayuda al sencillo recogido romano.

Este famoso cuadro está inacabado y aunque se han presentado diversas teorías sobre la terminación de la obra, esta circunstancia ha permitido conocer mejor la técnica y pinceladas iniciales de su famoso pintor.

La representación del espacio en el cuadro, todo al descubierto, y la estancia casi vacía, donde destaca el reposapiés y candelabro estilo romano, son un ejemplo de la admiración y moda de aquellos momentos ante las excavaciones arqueológicas de Herculano y Pompeya.

Jacques-Louis David está considerado por algunos de sus trabajos, entre los que se encuentra “Madame Récamier”, como uno de los mejores y más reputados retratistas de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

El sensual y a la vez discreto cuadro "Madame Récamier" se encuentra desde el año 1826 en el parisino Museo del Louvre.



domingo, 27 de marzo de 2016

Compañeros para los viajes

Goya, Museo del Prado
El sistema del BlaBlaCar, donde conductores ofrecen plazas libres de sus vehículos para compartir gastos, puede parecer un invento de estos tiempos, pero aunque nos sorprenda, ya era algo habitual en los anuncios de 1800.

"Un sujeto que marcha a Cádiz pasando por Sevilla desea un compañero para correr la posta en silla, la tiene propia y marcha de sábado a lunes próximo, vive calle del León entrando por la plazuela de Antón Martín primer portal a mano izquierda cuarto principal."

"Un sujeto que desea ir en silla de posta a Cádiz el día 5 o 6 del corriente mes de enero, solicita un compañero decente que ocupe el otro asiento. Darán razón en la confitería de las cuatro calles, casa del señor Marqués de Santiago."

"Se desea encontrar dos asientos de coche para la ciudad de Granada, quien quisiese verse con los otros dos compañeros, acudirá a la calle de los Preciados casa de Parayuelo, cuarto segundo, donde Josefa Valencia dará razón."

"Un sujeto conocido solicita un compañero para ir en posta a Bayona o tomar asientos en un coche, darán razón en la calle de Atocha, parador del Sol, cuarto segundo."

"El jueves o viernes de esta semana sale un coche para Valencia y Barcelona, en el que hay dos asientos desocupados. El que los quiera ocupar acudirá al mesón de la Cruz, calle de Alcalá, inmediato a la puerta del Sol."




domingo, 13 de marzo de 2016

La Condesa de Chinchón: la mujer y el cuadro


Nacida en 1780 en el palacio familiar de Toledo, María Teresa de Borbón y Vallabriga, era sobrina del entonces rey Carlos III aunque de pequeña no pudo utilizar su primer apellido (Borbón) por el matrimonio morganático de su padre.

Desde los cinco años se educó en el convento de San Clemente en Toledo, hasta que salió a los dieciséis años para contraer un matrimonio concertado con el "favorito" de los reyes, Manuel de Godoy.

Este matrimonio decidido por su primo, el rey Carlos IV, procuraba una mejora en la armonía familiar de María Teresa (ya que se le facilitaba a su madre y hermanos restituir el apellido real y títulos), y por otro lado el novio y amigo de confianza de los reyes (Godoy), lograba vincularse con la familia real.

El cuadro conocido como la Condesa de Chinchón, lo realizó Goya, entre abril y mayo de 1800 cuando María Teresa contaba con diecinueve años.

La Condesa de Chinchón, Goya. Museo del Prado
Este óleo sobre lienzo corresponde a un retrato cortesano, que muestra la madurez de trazo de Goya (que ya había retratado en varias ocasiones la niñez de María Teresa) y que desde un fondo neutro destaca la delicadeza y ternura de una figura central, hacia donde se dirige toda la luz de la pintura.

María Teresa está retratada sentada, posando con un vestido de seda, de talle alto (muy a la última moda de la época) y portando una sortija preciosa en la mano izquierda,  mientras en la mano derecha lleva otra sortija con una miniatura de un retrato de Godoy.

El tocado de espigas de trigo, se quiere interpretar como símbolo de la fecundidad, ya que en el momento de la pintura estaba embarazada de pocos meses de su hija Carlota Luisa.

Un estudio posterior del cuadro ha revelado que el lienzo sobre el que se realizó la obra estuvo pintado anteriormente con dos retratos y se cubrió con una capa de pintura para realizar el de la Condesa.

María Teresa de Borbón y Villabriga llegó a ser Marquesa de Boadilla del Monte y Condesa de Chinchón, aunque es más conocida por haber estado casada con uno de los hombres más influyentes de la historia de España.

El cuadro conocido como “La Condesa de Chinchón”, tras varias ofertas de coleccionistas y museos, fue finalmente adquirido por el Museo del Prado en el año 2000 por 4000 millones de pesetas, constituyendo una de los más destacados retratos que hoy se pueden contemplar en este museo.